jueves, 8 de septiembre de 2016

Leyendas del Rock 2016: Crónica del sábado 13/8/2016



Tras tres días de conciertos sin tregua, llegaríamos al final del festival con una intensa jornada llena de momentos memorables.

Al igual que el día anterior, la jornada empezaría a las doce del mediodía con el concierto de Bochornorama, o lo que es lo mismo, GIGATRON en puto acústico. A las doce del mediodía y con el sol apretando más que en los tres días anteriores, tocaba echarse unas risas con los Gigatron. Pudimos escuchar canciones como “Estar Guay (si quieres)”, “Te Peto El Cacas”, “Grábame El De Slayer”, “Heavy Hasta La Muerte” o “Caballón”, canciones que otras bandas de cierto renombre internacional plagiaron a la banda (unos tales Yiurop o algo así hicieron buen negocio con su versión del “Te Peto El Cacas”).

Bromas aparte (en la reseña, que no en el concierto), también escuchamos otros temas de la discografía de Gigatron como “Ministro Del Pisto”, “Apocalipsis Molón”,  o “Alma De Animal”, en la que Charly animó al público a hacer sonidos de animales tan comunes como el chupacabras. Tampoco faltaron las referencias a las célebres cacerías de pijos, o al acústico de Eluveitie del día anterior, de quien dijo Charly que les habían robado los instrumentos, provocando el descojone del respetable. Y lo más importante de todo: hubo mortadela y calimocho. Eso sí que es Heavy Metal, y no las pijadas que dan a los grupos en los camerinos.

Ya en el polideportivo, y antes de que comenzaran los conciertos, ya eran más que visibles las secuelas sufridas por los baños tras tres días de festival. En la crónica del miércoles dije que lo de colocar baños en un rincón entre las barras del lado derecho, la grada y la rampa para discapacitados no era buena idea. Ya en el último día, sentarse en las gradas en el lado pegado a los urinarios era un deporte de riesgo. Podemos discutir si la culpa es de la gente que es muy cerda, o que los baños no se limpiaron de la manera adecuada. Lo que sí es cierto es que el olor daba puto asco. Las barras del lado derecho, por cierto, estuvieron cerradas el último día. No sé si por este motivo o por otro, en cualquier caso, los currantes de esas barras se libraron de tener que trabajar con mascarillas. 

Hablando de cosas más alegres y menos olorosas, el primer concierto del último día en el polideportivo fue el de DELAIN en el escenario Azucena.  La banda holandesa liderada por su frontwoman Charlotte Wessels y su teclista Martijn Westerholt ofreció lo que se esperaba de ellos. Melodía, contundencia y elegancia a partes iguales, practicando un metal gótico-sinfónico marca de la casa (Within Temptation, After Forever, Epica… Holanda ha sido siempre un país muy prolífico para el género). Canciones como “Suckerpunch”, “We Are The Others” o “Pristine” sirven para demostrar que esta formación no tiene nada que envidiar a las bandas antes nombradas.

Tras Delain actuó ENSIFERUM en el escenario De La Rosa, ofreciendo una descarga llena de épica que no dejó indiferente a nadie. La banda además se interesó por realizar una puesta en escena divertida, destacando en este aspecto su acordeonista Netta Skog, que supo animar al público mejor que nadie. “Token Of Time” o “Iron” fueron algunas de las canciones que interpretaron bajo el sol del levante, que a esas horas calentaba más de lo que lo hizo en el resto del festival.

POWERWOLF fue uno de los grupos que triunfó en esta edición del Leyendas gracias a su particular forma de entender el Power Metal, dando protagonismo a melodías y pasajes épicos. Musicalmente me recuerdan mucho a Sabaton, aunque las temáticas en las que se centran las canciones de ambas bandas poco tienen que ver entre sí. La banda convirtió el escenario en una especie de iglesia presidida por un lobo con una corona de espinas, y los músicos fueron ataviados con unas ropas y un maquillaje acorde con la escenografía. Canciones como “Resurrection By Erection” o “We Drink Your Blood" muestran que con bandas como Powerwolf hay un remplazo garantizado para el día que las grandes bandas dejen de estar.

Si el concierto de Powerwolf fue memorable, el que vino a continuación tampoco se queda atrás. La legendaria banda de metal progresivo SYMPHONY X dio una auténtica lección de cómo tocar metal durante su actuación. Al igual que con Powewolf, también había ganas de ver a este grupo en el festival. Fueron muchas las camisetas de la banda americana las que pude ver durante el día en Villena, y el concierto de Symphony X estuvo a la altura de las expectativas. El repertorio estuvo basado en su mayoría en canciones de Underworld, último disco de la banda, aunque con algún guiño a material más antiguo. El escenario no lució ningún tipo de telón ni de adorno, ni siquiera una simple lona con el logo del grupo. La única parafernalia mostrada fue la máscara que llevaba su cantante Russell Allen. De todas formas, Symphony X no necesita adornos para llamar la curiosidad de nadie. Su música y la forma de tocar de sus virtuosos músicos ya es reclamo suficiente para enganchar al público.

A las ocho y media de la tarde empezaba a tener mono de Thrash Metal, así que me dirigí al escenario Mark Reale a ver a LEGION OF THE DAMNED. La banda cumplió con lo que se esperaba de ellos, siendo su show una auténtica apisonadora. La banda holandesa se va consolidando poco a poco más allá de los círculos de metal extremo, gracias a temas como el que da nombre al grupo, que sonó bestial en directo, y con el que empezó la descarga de la banda. 

Tras echarle un ojo a los puestos que estaban junto al Mark Reale y hacer alguna compra, llegaba el turno de uno de los cabezas de cartel de la jornada: HELLOWEEN, auténtica leyenda del rock, que como no podía ser de otra manera, tendría hueco en esta edición del festival.

Con dos de sus grandes clásicos comenzó el concierto: “Eagle Fly Free” y “Dr. Stein”, veloz y enérgico y el primero, y roquero el segundo, con ese riff tan pegadizo que tanto me mola. A continuación Andi Deris presentaría el tema que titula al último lanzamiento de la banda: “My God-Given Right”, con una acogida bastante buena del público.

El concierto avanzaría con más velocidad de la mano de “Steel Tormentor”, uno de mis temas preferidos de The Time Of The Oath, el disco más completo de Helloween según mi parecer. Nos trasladamos ahora de 1996 a 2013 para escuchar  “Waiting For The Thunder”, dejando de lado la velocidad del tema anterior, y profundizando en los aspectos melódicos. El contrapunto sería “Straight Out of Hell”, tema homónimo del penúltimo disco de la banda, mostrándonos a los Helloween más crudos. Y en esta línea avanzaría el concierto con “Heroes”, canción que abre My God-Given Right, y del que también tocaron “Lost In America”.

Llegados a este punto regresamos diecinueve años atrás en la discografía de Helloween para volver a The Time Of The Oath con “Power”, volviendo a animar al público que se congregó en el escenario De La Rosa, que estaba algo despistado tras tanta canción nueva seguida.

A partir de aquí el concierto fue ganando canción por canción. Lo siguiente en sonar fue un medley intercalando las canciones “Halloween”, “Sole Survivor”, “I Can”, “Are You Metal?” y “Keeper Of The Seven Keys”. El final del concierto vino acompañado de los dos clásicos por excelencia de la banda de las calabazas, superando incluso a los dos temas con los que abrieron: “Future World” y “I Want Out”. 

Se ha comentado mucho acerca del estado vocal de Andi Deris, quien honestamente, ha tenido épocas mejores. No obstante, a pesar de llevar tiempo sin cantar en su nivel óptimo, la actitud y las ganas que le puso fueron dignas de alabar, estando comunicativo en todo momento con el público practicando su castellano de Tenerife. 

Al finalizar Helloween me dirigí echando hostias al escenario Mark Reale. Tocaba EQILIBRIUM, y se preveía que el escenario pequeño se convirtiera en una lata de sardinas. Y efectivamente, así fue. Entiendo que en un festival en el que tocan más de 60 grupos es muy complicado cuadrar los horarios de las actuaciones, teniendo en cuenta además que siempre va a haber dos grupos tocando a la vez. Aun así, no entendía antes del festival cómo Equilibrium no iba a tocar en los escenarios principales, y tras encontrar sitio por los pelos en la grada del Reale y ver a gente escuchando el concierto por fuera, lo entiendo aún menos.

El concierto de la banda alemana superó todas las expectativas. Buenas dosis de metal épico hicieron subir la temperatura, gracias al buen hacer de canciones como “Prey” o “Unbesiegt”, con esa melodía tan desenfadada que tanto me mola. Otras canciones como la velocísima “Blut Im Auge”, “Waldschrein“ o “Katharsis”, vendrían a demostrar el por qué Equilibrium fue uno de los grupos que triunfó en este Leyendas.

Quien también triunfó fue TARJA Turunen, cuya actuación resultó perfecta en todo momento, dejando a la vasca flipando con su voz, y lo que es más importante, basando su repertorio en su inmensa totalidad en material post-Nightwish, sin tener que abusar de viejas canciones para intentar llamar la atención del público, que dicho sea de paso, no fue de los más numerosos de la jornada. El hecho de actuar tras Helloween y de coincidir en su inmensa mayoría con Equilibrium mermó la asistencia de público al concierto de Tarja. Yo sólo pude ver el final, y me gustó bastante lo que pude ver y oír. Precisamente de Nightwish tocaron un medley compuesto por  “Ever Dream”, “The Riddler” y “Slaying The Dreamer”. De lo poco que pude ver, lo que más me gusto en directo fue "Victim Of Ritual", ese camaleónico tema perteneciente al disco Colours In The Dark.

Tras el concierto de Tarja me dirigí de nuevo al Mark Reale para presenciar el concierto de ARS AMANDI. Después de Equilibrium tenía mono de Folk, y que mejor que el clásico grupo abulense para echarse unos cuantos bailes con su rock castellano de fondo.

Ars Amandi es una banda que estuvo codeándose con los grandes grupos nacionales de Heavy Metal durante la primera mitad de la década pasada. Los continuos cambios de formación mermaron su trayectoria, estancada desde que en el año 2006 sacaran su cuarto disco titulado Desterrado entre sueños. A partir de ahí les perdí un poco la vista, así que me acerqué a verles por curiosidad, y no me defraudaron en absoluto. Su música mezcla dos mundos muy distintos que me encantan por separado, y que conjuntamente suenan de lujo: Hard Rock por un lado, y elementos tradicionales castellanos por otro (hay vida más allá de la música celta en el Folk Metal).

Canciones como “Gritando al Mar”, “Tu Ley”, “El Viajero”, o “No Queda Sino Batirnos” recibirían una buena acogida por el público fiel congregado en el Mark Reale, bastante numeroso siendo las horas que eran, en parte también porque coincidían con Venom, y el hecho de ser dos estilos totalmente opuestos hizo que el público se repartiera entre los dos escenarios según las preferencias musicales de cada uno.

“Escuchando al Corazón” pondría a todo el mundo a cantar el pegadizo estribillo, y el final con la versión de “Abre la Puerta Niña” de Triana y “La Suerte Está Echada” redondearía el concierto.

Tras el ameno y divertido concierto de Ars Amandi llegaríamos a la recta final del festival, empezando por los míticos VENOM, la banda que con su particular forma de tocar Heavy Metal se convirtió en influencia directa de todos los géneros extremos del Metal. 

Llegué al concierto prácticamente al final, pero lo poco que vi me pareció brutal. La potente descarga de la veterana banda vino acompañada de llamaradas al borde del escenario, y canciones como el clásico “Black Metal” sonaron de lujo. Me tengo que quitar el sombrero con su bajista y cantante Cronos, ya que tocar el bajo pinchándose los costados con los brazaletes que llevaba en los dos brazos no tiene pinta de ser muy agradable que digamos.

Tras Venom llegaba el turno de ANGELUS APATRIDA. Con cinco discos de estudio a sus espaldas y con tablas a lo largo y ancho del viejo continente, la banda de Albacete jugaba prácticamente en casa. Canciones como “Vomitive” (que sonó varias veces en el Mark Reale en los cambios de grupo), el espectacular “Versus The World”, o el más reciente “End Man” provocarían una buena orgía de pogos y headbanging entre los valientes que a las dos de la madrugada seguían al pie del cañón. 

No pudo faltar tampoco “Fresh Pleasure”, canción dedicada al sagrado brebaje dorado, ni el potente “You Are Next”, pertenecientes ambos a The Call, mi disco favorito de la banda. El final vino de la mano del clásico de Pantera “Domination”, haciendo retumbar Villena en la parte Hardcore de la canción.

Casi sin respiro sonaría la intro de LUJURIA, banda encargada de cerrar el festival. “Mozart Y Salieri” daría comienzo al show del veterano grupo segoviano, show que fue bastante especial. Canciones como “No Soy Carne De Cañón”, “Sexurrección” o “Sperman” no podían faltar en la tradicional cita de la banda segoviana en el Leyendas.

Antes de la interpretación de “Estrella Del Porno” Óscar decidió mojarse sobre el famoso momento del concierto de Steel Panther del que todo el mundo ha hablado, indicando que en pleno año 2016 ciertas actitudes no tienen cabida en el Rock. Y dando un toque de humor al contenido serio de su protesta, subió al escenario a un grupo de 20 tíos, (que fueron bastantes más) a cantar la canción con ellos. El mismísimo Marcos Rubio, que también salió al escenario a dar una serie de premios junto con Óscar, le tuvo que echar la bronca (en tono de broma, por supuesto).

Tras ello continuaría el concierto de una forma poco habitual. Óscar quiso ceder el protagonismo a una banda emergente y a otra veterana, simbolizando el futuro y el pasado del Rock estatal. La banda emergente fue Inxight, y la veterana Eva-Rock, participantes del que fue el primer festival de Rock que se celebró en España (Las Primeras 15 Horas de Música Pop de Burgos, en el lejano 1975, y más conocido como el festival de la cochambre, por la forma en que describió la prensa franquista a las buenas gentes que acudieron a aquel evento). 

El concierto llegaría a su fin bien avanzadas las cuatro de la madrugada con “Joda A Quien Joda” y “Corazón De Heavy Metal”, y con el tema de Lujuria dedicado al festival sonando para despedir esta XI edición del Leyendas del Rock. 

El año que viene tendremos más, pero no sé si mejor porque esta edición ha sido la más espectacular de las once ediciones del Leyendas, y difícilmente se puede superar. El cartel te podrá haber gustado más o menos (a mí personalmente me gustó más el del año pasado), pero la organización ha demostrado que con respeto y dedicación a la música que nos gusta se puede llegar a hacer cosas muy grandes. El Leyendas no contará con los nombres que han aparecido en los carteles de esos festivales tan potentes como efímeros que han aparecido durante esta última década a lo largo y ancho de la península. Pero sí cuenta con algo que no han tenido esos festivales: el hecho de convertirse en una cita fija año tras año para miles de Heavies, toque quien toque. Las comparaciones siempre son odiosas, pero en ese aspecto el Leyendas es nuestro Wacken particular. Con el Resurrection Fest ocurre lo mismo: ambos festivales (cada uno en su género) han conseguido que una gran masa fiel asista a cada edición más por el hecho de ir al festival que por las bandas que tocan.

Y finalizo la crónica con una propuesta para la organización. Aprovechando toda la infraestructura de las pantallas y las cámaras, podrían plantearse para ediciones futuras el crear un canal en Youtube para subir vídeos de conciertos o conciertos enteros, como ya hace el mismo Resurrection Fest. Eso creo que le puede venir bien al Leyendas de cara a promocionarse por otros canales, además de que ayudaría a potenciar su imagen.

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