lunes, 16 de mayo de 2016

Hamlet + Ekram - Sala El Grito (Fuenlabrada) 14/05/2016



La noche del pasado 14 de mayo pudimos disfrutar en la sala El Grito de Fuenlabrada de la banda que probablemente tenga el mejor directo del metal estatal: Hamlet.

La sala colgó el cartel de no hay billetes esa noche, algo muy meritorio teniendo en cuenta que se trataba del tercer concierto de Hamlet en la Comunidad de Madrid en seis meses (Alcalá de Henares en noviembre, Madrid en Enero y Fuenlabrada en mayo), y además coincidía con el Rivas Rock. Pero nada de esto importa cuando tienes al público más fiel de la escena metalera estatal, gracias también al buen hacer de la banda en directo, que difícilmente defrauda. 

Alrededor de las nueve y veinte de la noche empezaba el concierto del grupo invitado: EKRAM. No conocía a esta banda, y me gustó bastante lo que pude ver y oír de su directo. Practican un estilo de metal muy potente y técnico, difícil de encasillar en un subgénero concreto. Su cantante Alex Roddom supo mantener al público activo en todo momento, sin parar de moverse ni un solo segundo. Canciones como “Breakaway” o “We Are The Anarchy” dejaron buen sabor de boca al público, tanto a los que conocían a la banda, como a los que no.

Sobre las diez y media de la noche y con la sala llena comenzaría el concierto de HAMLET, con la célebre canción de Pulp Fiction sirviendo de intro a las dos horas de tralla que nos brindaría la banda madrileña. “Limítate” sería la canción encargada de abrir el show, seguida de los clásicos “Egoísmo” y “Muérdesela”, que pondrían patas arriba la sala, organizándose los primeros pogos de la noche.

He comentado antes que las entradas estaban agotadas, aunque dentro de la sala daba la impresión de que había mucho hueco libre. Supongo que la sala tendrá un aforo máximo determinado que no podrá sobrepasar por motivos de seguridad, lo desconozco. En todo caso, el espacio libre venía de lujo para estar cómodo en el concierto. No había sensación de agobio en ningún momento de la actuación de Hamlet, ni en las primeras filas, ni en el pogo, ni atrás. Esto como parte buena. Como parte negativa, decir que el sonido daba mucho que desear en algunas zonas de la sala durante algunos momentos del concierto, aunque también es cierto que a medida que avanzaba fue mejorando.

La mayoría del repertorio fue clavado al setlist que llevan tocando desde que comenzó la gira de su último disco “La Ira”, y fueron tres canciones de este disco las siguientes en sonar: “Lamento”, “Sin Tiempo Que Perder” y “Ser o No Ser”.  Volveríamos a escuchar temas clásicos de la banda como “Vivo En Él” o “Antes y después”. “Deja Vu” sería el primer tema en sonar del que es mi álbum preferido de Hamlet: “Amnesia”. El final lento y denso de este tema lo empalmaron magistralmente con el comienzo rápido de “En Mi Nombre”, creando un contraste curioso entre ambas canciones, pertenecientes a etapas distintas de la banda. Ese contraste es el reflejo de la trayectoria de Hamlet: no hay dos discos iguales. Esto hace que quien va a ver a Hamlet sin conocerles a fondo no se aburra al no tener la sensación de estar escuchando la misma canción durante todo el concierto. Aunque es imposible aburrirse viendo la intensidad que transmiten los músicos, especialmente Luis Tárraga y Molly.

Volveríamos a “La Ira” con “Imperfección” y “Mi Religión”, las dos canciones que sirvieron de presentación al último disco de la banda. En el pogo de “Mi Religión” tuve la sensación de estar dentro del videoclip de la canción, por la gran cantidad de caras reconocibles.


Otro bloque compuesto por temas clásicos volvería a elevar la temperatura de la sala, con canciones como “Dementes Cobardes”, “Denuncio a Dios”, y muy especialmente “Tu Medicina”, en la que se vio el pogo más duro de toda la noche. La magistral “Un Mundo En Pausa” (el otro tema de “Amnesia” que tocaron) pondría punto y seguido a la actuación de Hamlet. Y por cierto, no había mejor día para tocarla que la víspera del quinto aniversario del 15M.

Tras una espera que se nos hizo bastante larga, volvería la banda al escenario con una de las canciones más emotivas de toda su carrera: “Imaginé”, perteneciente “Syberia”, el álbum más profundo y melódico de la banda. Con “Irracional” volvería la caña, y con “J.F.” terminaríamos de reventar nuestros cuerpos en el pogo.

Tras dos intensas horas en las que se repasó a fondo la trayectoria del grupo (tocaron canciones de todos los discos desde “Sanatorio de Muñecos” hacia adelante, exceptuando “La Puta Y El Diablo”), el concierto llegaría a su fin, con la firme convicción de que si vuelven a tocar en la misma sala una semana después, vuelven a llenarla. Ahí está la grandeza de Hamlet.

No hay comentarios:

Publicar un comentario