miércoles, 14 de octubre de 2015

Myrkur - M



Para quien no conozca Myrkur, se trata de un proyecto músico-banda orientado hacia el black metal. Detrás del nombre de Myrkur se encuentra la cantante danesa Amalie Bruun, cuya trayectoria nada ha tenido que ver con el metal. Su discografía se ha centrado más en música indie o pop, por eso choca tanto escuchar este disco. Por poner un ejemplo, es como si Amaral sacase un disco de black metal bajo un seudónimo tipo “amaradeath”. Sería raro, pero la curiosidad me obligaría a pegarle una escucha. 

El proyecto fue estrenado discográficamente en el 2014 con un EP homónimo. Este segundo álbum titulado “M” es un disco atractivo de escuchar, lineal a la par que variado (aunque una cosa contradiga a la otra). Variado porque no hay dos canciones iguales juntas, y lineal porque, a pesar de las diferencias entre canciones, las atmósferas y los ambientes de cada una le dan al disco una cierta armonía que te obliga a escucharlo entero y en orden.

El disco lo abre “Skøgen Skulle Dø” con la voz de Amalie de forma relajada y acompañada de unos coros. Posteriormente se va sumando una instrumentación folk que da paso a una parte instrumental en la que se crea una atmósfera muy lúgubre, y en la que vuelve a aparecer la voz de Amalie haciendo coros. La canción va decayendo lentamente, hasta el comienzo de la siguiente “Hævnen”. Este tema es completamente distinto al anterior. Comienza con un pesado riff de guitarra que da paso a pura caña blackmetalera y voces guturales. Estos pasajes brutos se van alternando con otros más calmados, conservando esa atmósfera tan escandinava acompañada de la voz melódica de Amalie.

La siguiente canción, “Onde Børn”, de la que hay un videoclip, es más relajada que la anterior. Vuelven los sonidos más melódicos y las atmósferas puramente norteñas, y como la primera canción, va finalizando poco a poco.

“Vølvens Spådom” es una canción lenta donde todo el protagonismo lo tiene la voz de Amalie. Sirve a modo de intro del siguiente tema, “Jeg Er Guden, I Er Tjenerne”, una canción con un estilo más doom, muy siniestra. 

El disco prosigue con “Nordlys”, canción consistente en una melodía de piano a la que acompaña la voz en algunos momentos haciendo coros. Estalla en “Mordet”, tema que comienza con un riff muy heavy y muy tétrico, y que se transforma enseguida en un trallazo de black metal, volviendo al disco las voces guturales. Según va avanzando el tema aparecen otros pasajes más calmados, pero esporádicamente, porque volverá la caña a la canción. 

La siguiente canción, “Byssan Lull” es una pieza calmada de piano y voz que contrasta con la tralla de la canción anterior. Dará paso a “Dybt I Skoven”, canción que ya se encontraba en el EP de 2014, aunque ligeramente cambiada. Este tema tiene un comienzo melódico y una ambientación más doom, al igual que “Vølvens Spådom”, y destacan unos dobles bombos que le dan vida a la canción, así como las atmósferas folk.

“Skaði” es otro tema cañero. Tiene un comienzo acelerado y con voces guturales al que le seguirá un cambio de ritmo en la parte central que hace que vuelva a sonidos más heavies y a las voces melódicas. También hay pasajes en la canción que me recuerdan ligeramente a bandas de metal gótico. Volverá a cambiar el ritmo, esta vez para regresar a la tralla, finalizando la canción en todo lo alto. Para finalizar el disco, está “Norn”, una tranquila outro instrumental de piano.

El disco me ha sorprendido gratamente por lo comentado anteriormente. No deja de ser curioso que un músico que nada tiene que ver con el metal se lance con un proyecto de black metal. Y el resultado es muy bueno, sólo faltaría ver cómo Amalie Bruun defiende las canciones en directo, y si es capaz de hacer que transmitan las mismas sensaciones que escuchando el disco.



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