jueves, 29 de octubre de 2015

Centinela - El Lamento Del Diablo



La banda de Albacete nos presenta su nuevo álbum de estudio dos años después de “Regresiones”, su último lanzamiento hasta la fecha. En este álbum prosigue la evolución musical llevada a cabo por la banda desde el disco “Claustrofobia”, sonando más fresco y potente que sus predecesores.

El disco lo abre “El lamento del diablo”, una intro instrumental en la que se crea el suspense necesario para adentrarse en el disco. Llega un momento en el que se detiene la música, y una voz que nos susurra “tranquilo” da paso al siguiente tema, “La última canción”. Una solitaria guitarra inicia la canción. Enseguida se le suma la voz, y comienza la tralla, dando por resultado una de las canciones más potentes del disco. Le seguirá “Valor”, canción algo más acelerada que la anterior en la que destacan los agudos de su cantante José Cano.

El disco gana enteros a partir de la siguiente canción, “Me verás”. Tiene un comienzo acelerado para lo que va a ser un tema muy heavy, uno de los que más me ha gustado del disco, en especial por la parte instrumental del centro de la canción que le queda como anillo al dedo al tema, y además encaja perfectamente como introducción del último estribillo, estribillo que por cierto es de los que entra a la primera.

Un comienzo machacón introduce el siguiente tema, “Mi ruta secreta”. Enseguida pasamos a otra parte en la que el protagonismo lo tienen el bajo y voz. Es un tema muy oscuro que variará en el estribillo a registros más melódicos.

“Arde el tiempo” es uno de los temas más interesantes del disco. Comienza una guitarra solitaria con una melodía tranquila, a la que se une el resto de la banda haciendo un tema más rockero. Destacan los estribillos, en los que Cano muestra (una vez más) que su voz está a la altura de la de los grandes cantantes de este país. El  tema despega con un solo a mitad de la canción que es puro heavy metal, para regresar después a las melodías iniciales. 

“Tres diablos” es otro tema interesante, lleno de matices, muy apto para ponerlo a tope y volverse loco. Al comienzo con el bajo, se unen la voz y la guitarra, con un riff muy pesado y rockero. La canción se acelerará posteriormente, y Cano subirá a registros muy agudos en el estribillo. Pero lo que más me ha llamado de la canción es la parte instrumental que aparece a mitad del tema, y el posterior solo de guitarra. Este es, junto con “Arde el tiempo” uno de los temas que más me ha gustado.

El álbum prosigue con “Lo mejor de mí”, una canción más tranquila y más melódica. Un comienzo tranquilo da paso al rockero riff de la canción. Destacan el pegadizo estribillo y unos coros femeninos en una parte tranquila que precede al solo de guitarra. El disco lo cierra “La luz de este lugar”, una tranquila balada en la que sorprende el registro utilizado por Cano, más grave que de costumbre.

Si bien es cierto que echo de menos la potencia de las canciones de sus primeros discos, especialmente de “Pánico”, este nuevo disco me ha sorprendido gratamente por la variedad y calidad de sus temas. Me parece una mejora notable respecto a los anteriores “Teoría De La Fidelidad” y “Pura Satisfacción”. Otro punto a favor de este nuevo álbum es que a pesar de la evolución de la banda, la esencia de los temas sigue siendo la misma, cualquiera de sus canciones sigue sonando a Centinela.

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